Antecedentes, años 60-70, años 80-90, siglo XXI
Antecedentes
En contra de una creencia extendida, el dopaje en el deporte no es un fenómeno reciente. El uso de drogas y de sustancias con el fin de mejorar el rendimiento físico de los atletas en juegos y competiciones de carácter deportivo está documentado al menos desde el siglo III antes de nuestra era.
Tanto en la Grecia clásica como en la Roma antigua, contrarrestar los efectos de la fatiga o incidir en el resultado de las competiciones favoreció el consumo de determinadas sustancias estimulantes y otras drogas.
Durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, las sustancias más usadas en la búsqueda fraudulenta de un mejor rendimiento deportivo fueron estimulantes como la cafeína, licores como el brandy, drogas como la heroína o la cocaína e incluso productos tan tóxicos y venenosos como la estricnina.
En 1928, la Federación Internacional de Atletismo Aficionado fue la primera asociación deportiva internacional en prohibir el dopaje y el recurso a sustancias estimulantes. Otras muchas federaciones siguieron su ejemplo en los años 30 del pasado siglo XX. Sin embargo, la ausencia de controles efectivos en las competiciones provocaba que estas prohibiciones fuesen burladas con total impunidad.
Años 60-70 [ Subir ]
El fallecimiento por uso de anfetaminas del ciclista Khud Enemark Jensen durante los JJ.OO. de Roma en 1960 fue una de las principales causas que forzaron a las autoridades deportivas a introducir un sistema eficaz de controles de dopaje.
En 1963 se celebró en el Consejo de Europa una reunión del Comité de Educación Extraescolar, centrada en el dopaje de los deportistas, en la que España participó. En 1967 el COI puso en marcha su Comisión Médica y aprobó, por primera vez, una lista de sustancias cuyo uso quedó prohibido a los deportistas participantes en las competiciones.
La Unión Ciclista Internacional (UCI) y la Federación Internacional de Fútbol Aficionado (IAAF) fueron los primeros organismos internacionales en realizar controles de dopaje en sus competiciones durante dicha década.
En España, los primeros pasos para establecer controles antidopaje en nuestro sistema de deportes se dieron también en la década de los años 60. El laboratorio antidopaje de Madrid comenzó a funcionar a finales de esa década, muy poco tiempo después de que iniciaran su actividad los laboratorios antidopaje europeos en París, Roma y Londres.
Los primeros controles contra el dopaje deportivo en España se efectuaron en 1969. Ciclismo y Atletismo fueron los deportes pioneros en adoptar la normativa aprobada por sus respectivas federaciones internacionales. La Vuelta Ciclista a Andalucía y el Torneo de las Cinco Naciones, celebrados aquel año, fueron los primeros acontecimientos deportivos dónde se recogieron muestras con objeto de efectuar análisis a 14 deportistas.
Años 80-90 [ Subir ]
Los controles antidopaje fueron secundados, en los años 80, por la inmensa mayoría de federaciones deportivas internacionales en las competiciones. En esa misma década aumentó la preocupación de los responsables deportivos por el aumento significativo de las descalificaciones de deportistas por el uso de sustancias prohibidas.
Como consecuencia, en 1989 el Consejo de Europa aprobó un Convenio, actualmente ratificado por 46 países, que supuso el instrumento jurídico de mayor alcance para la colaboración intergubernamental y la cooperación internacional en la lucha contra el dopaje en el deporte.
En España, la aprobación de la Ley del Deporte del año 1990, cuyo título VIII regula el Control de las sustancias y métodos prohibidos en el deporte y seguridad de la práctica deportiva, generó un fuerte impulso y una nueva orientación a la lucha contra el dopaje en el deporte en nuestro país.
A partir de la aprobación de esta ley, se empezó a disponer progresivamente de medios materiales y humanos, recursos presupuestarios, infraestructuras, procedimientos y normas para llevar a cabo una efectiva lucha contra este problema.
La aplicación de la nueva ley supuso también la entrada en funcionamiento de la Comisión Nacional Antidopaje, que ha desempeñado desde entonces un papel central en el desarrollo de iniciativas contra el dopaje y en velar por la correcta aplicación de la normativa vigente.
A lo largo de la década de los 90, sucesivas normas fueron regulando en España aspectos tan delicados y complejos como la realización de controles con garantías, las condiciones para la homologación de laboratorios no estatales y para el funcionamiento de los estatales y homologados por el Estado, el régimen de infracciones y sanciones y la lista de sustancias y grupos farmacológicos prohibidos y de métodos no reglamentarios de dopaje en el deporte.
En 1999 se celebró en Lausana la tercera Conferencia Mundial sobre el dopaje en el deporte, después de las de Ottawa, Moscú y Bergen. En esta Conferencia se destacó la necesidad de crear un organismo internacional independiente, que estableciera normas uniformes para luchar contra el dopaje y coordinara los esfuerzos de las organizaciones deportivas y de los poderes públicos.
Ese mismo año, se constituyó la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), una fundación de derecho privado, regida por el ordenamiento jurídico suizo, cuya sede central se encuentra en Montreal y en cuya estructura y financiación participan de forma equitativa el movimiento olímpico y los gobiernos de un gran número de países, entre ellos España.
S. XXI [ Subir ]
En 2003, la AMA elaboró el Código Mundial Antidopaje y las normas internacionales de procedimientos que lo complementan, un conjunto de reglas y directrices de obligado cumplimiento para el ámbito deportivo internacional. Este Código fue el primer documento de alcance universal que armonizaba las reglas ligadas a la lucha contra el dopaje para todos los deportistas y en todos los deportes.
El Código nació con un doble propósito: proteger con efectividad el derecho fundamental de los deportistas a participar en un deporte limpio de dopaje; y servir de referencia, para los países que lo acepten, a la hora de elaborar programas antidopaje que resulten eficaces.
En la Conferencia Mundial sobre el Dopaje en el Deporte que en 2003 se celebró en Copenhague, 1.200 participantes que representaban a 101 países aprobaron el Código Mundial Antidopaje por unanimidad.
A su vez, representantes de 51 de esos países, entre ellos España, firmaron posteriormente la Declaración de Copenhague, con el propósito principal de reconocer y apoyar la AMA y apoyar el Código Mundial Antidopaje.
Estos objetivos culminarán por parte de los países en la aprobación del Convenio Internacional contra el Dopaje en el Deporte en la 33a Conferencia General de la UNESCO que se celebrará en otoño de 2005.
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